¡Arriad las velas!
Anno 1701 es
la tercera entrega de una saga que
se inició en 1998 con el lanzamiento
de Anno 1602. El segundo título de
la saga fue Anno 1503, basado en el
contexto histórico del reciente
descubrimiento del nuevo mundo. La
saga Anno se caracterizaba
principalmente por dar prioridad a
la profundidad estratégica en la
gestión de recursos y dejando en
segundo plano la estrategia militar.
Anno 1701 es la culminación de la
saga, que por vez primera incorpora
un motor totalmente en 3D, y por
cierto de gran calidad gráfica.
Anno 1701 mantiene el espíritu de
la saga, en un mundo victoriano, con
pioneros descubriendo islas todavía
inhabitadas y creando nuevos y
magníficos asentamientos. La gestión
de los recursos es sin duda el punto
fuerte del juego, y está pensado de
forma que, al contrario de lo que
pueda parecer, no es tedioso, sino
que engancha. Engancha porque una
vez superado los primeros niveles de
dificultad, de ir descubriendo poco
a poco los secretos del juego, de
sortear los numerosos obstáculos, el
cuerpo te pide más. Y en efecto,
acabas configurando una partida
similar a la anterior pero con más
dificultad o cargando las misiones
más complicadas. Esta jugabilidad es
el punto fuerte sin duda de Anno
1701. Las tareas clave serán la
gestión de los recursos e,
inmediatamente después, una
apropiada y correcta línea
diplomática, que finalizará en el
objetivo final, la independencia de
nuestro asentamiento del control de
la reina.
Anno 1701 ofrece la posibilidad
de partidas en modo un jugador, que
podremos configurar nosotros mismos
o seleccionar una de las diferentes
misiones disponibles en el juego.
Sin olvidar también el modo
multijugador para hasta 4 jugadores.
Gráficos
Entorno 3D por primera vez en la
saga Anno. Esto podría representar
un problema, pero no para un equipo
de desarrollo que ha logrado un gran
motor gráfico que cumple a la
perfección con su cometido y va más
allá, ofreciendo unos detalles de
gran calidad técnica. El entorno 3D
muestra grupos de islas de
dimensiones y formas distintas, cada
una con sus accidentes geográficos
propios como montañas, planicies,
volcanes, ríos, etc. Y el aspecto
del mar es simplemente genial. La
forma en que el agua rompe contra
los acantilados por ejemplo es una
muestra de ello. A esto hay que
añadirle los efectos meteorológicos
como las tormentas, o incluso las
temibles erupciones.
La forma más adecuada de expresar
el resultado que se aprecia del
motor gráfico de Anno 1701 es que
han cuidado hasta el más mínimo
detalle. En numerosos building-games,
las formas de las construcciones
resultan muy monótonas ya que, a
pesar de tener decenas de
construcciones diferentes sólo
tienen uno o dos modelos de cada
una. En Anno 1701 al hacer una casa
podemos elegir su orientación y el
tipo de casa. Lo cuál da al
asentamiento un aspecto heterogéneo
muy realista. También hay que
destacar la animación de las caras
que representan a los diferentes
líderes del juego. Desde la reina al
jefe de la tribu india, cada uno
tiene una personalidad muy marcada,
que se ve reflejada de manera
excelente en su diseño.
El juego también añade algunos
guiños muy cómicos(o nosotros
queremos creerlo así), como las
guaridas de los piratas,
representada en forma de una pequeña
isla repleta de cañones y una gran
cueva con forma de... sí, de mono,
que es la guarida secreta de los
piratas.
Sonido
No es el mejor apartado del
juego. Pero con esto no estamos
diciendo que sea un apartado pobre.
Porque aún a pesar de no ser el
mejor aspecto, es el más
sorprendente ¿Por qué? Por su
perfecta y exquisita traducción al
castellano, que se deja sentir en el
excelente trabajo de doblaje, y su
armoniosa banda sonora. El gusto por
el detalle del que hace gala Anno
1701 es enorme. Las voces de los
diferentes personajes son perfectas,
cada una con su peculiar estilo, lo
que le da gran carisma a los
diferentes individuos. Desde la voz
cándida del amable Hendrik Jorgensen,
pasando por el pitido insoportable
de la viuda Agatha von Thielen, o el
rugido insultante del líder pirata.
Por otro lado, la música acompaña en
perfecta armonía el desarrollo del
juego. No se le puede pedir más.
Jugabilidad
La esencia de Anno 1701 es su
jugabilidad. Lo más destacado es que
consigue picar al jugador,
engancharse al juego, hacer que uno
necesite probarse una y otra vez
ante nuevos retos y enemigos o
rivales cada vez más temibles. Y los
obstáculos a sortear no son pocos.
Es un arte conseguir que nuestro
asentamiento tenga los almacenes
llenos de los diferentes productos y
materias primas que nuestro pueblo
reclama. Y deberemos gestionar hasta
35 bienes diferentes, entre materias
primas y productos manufacturados.
La tardanza de un barco, el fin de
existencias en los almacenes de una
facción con la cual comerciemos, o
hasta una súbita plaga de ratas,
pueden mermar nuestro stock y
dejarnos sin existencias. Y cuando
eso ocurra más vale que tengamos un
plan B, porque los ciudadanos
coléricos portadores de antorchas
son difíciles de aplacar. Pero si
somos buenos gestores y damos a
nuestro pueblo lo que pide,
rápidamente comenzaremos a ver
pasear por las calles de nuestra
ciudad a habitantes de clase cada
vez más alta. Así, del pionero
inicial podremos llegar al nivel de
aristócrata, el cual pagará un
tributo más alto y por tanto,
nuestros beneficios aumentarán.
Y una máxima que más vale no
olvidar: no existe una isla que
tenga suficientes materias primas
como para conseguir ser
auto-suficiente. El comercio es
parte fundamental del juego y es
donde economía y diplomacia se unen.
Porque existe un nivel de producto
que no podremos conseguir
comerciando con las facciones
rivales. Sólo podremos conseguirlo
con una buena relación con las
culturas foráneas como las chinas,
indias, aztecas, etc. Por ejemplo,
las lujosas pieles que vanidosamente
lucirán los aristócratas de nuestra
ciudad sólo podremos conseguirlas
mediante las recompensas del agente
independiente, un personaje que
comerciará con todas las facciones
el juego, o si disponemos de una
privilegiada relación con el jefe
indio. Cabe destacar también que
existe la gestión militar en Anno
1701. Y a la vez podemos decir que
queda en un segundo plano debido a
lo absorbente de la gestión de los
recursos. Aunque nunca está de más
tener milicias preparadas, buques de
guerra, etc... por si las cosas se
ponen feas.
Conclusión
Un gran trabajo, en lo que
posiblemente sea la mejor entrega
hasta ahora de la saga Anno. Raras
veces calidad gráfica, banda sonora,
y jugabilidad se han unido de una
forma tan impecable en un juego de
estrategia. Una sorpresa muy
agradable para los fans de todo
building-game.