Dragon Ball Z Budokai Tenkaichi
La serie de manga (tebeo japonés, para los neófitos) y
animación nipona (anime) Dragon Ball ha sido
convertida innumerables veces al mundo de los videojuegos
abarcando varios géneros, aunque el más popular ha sido –no
podía ser de otro modo- el de la lucha. En la época de las
consolas de 16 bits los Butouden marcaron la pauta, siendo
bastante recordados entre los aficionados, igual que el Shin
Butouden de Sega Saturn. Sin embargo, el paso a los gráficos
tridimensionales no le sentó muy bien, como demostró el más
que mediocre Final Bout de PlayStation. Ya en PlayStation 2,
y tras una serie de juegos cuestionables, apareció el primer
Budokai, una apuesta del grupo de desarrollo Dimps que
evolucionó favorablemente en las entregas posteriores, sobre
todo en la tercera, un juego que aportó un extra de
espectacularidad que se vio complementada con un plantel de
personajes enorme.
Sin embargo, Bandai, productora del juego y poseedora de
los derechos de Dragon Ball decidió cambiar de
desarrolladores para este juego, que es obra del grupo Spike,
lo que ha significado un cambio radical en su sistema de
juego, alejándose del planteamiento más tradicional de los
Budokai. Como curiosidad, aunque tanto en Europa como
en América el juego mantiene el nombre de los últimos juegos
en el título (recordemos que es conocido como Budokai
Tenkaichi), en Japón le han cambiado el nombre por
completo (titulándose Sparking), una modificación más
que lógica dado el giro que representa dentro de la
jugabilidad presentada hasta ahora.
Y poca duda cabe de que Spike ha demostrado estar más que
capacitada para atrapar todo este universo y meterlo en un
videojuego, como veremos. Pero para empezar, tengamos en
cuenta algunos números. El modo historia está dividido en
capítulos (llamados puertas) que nos llevan a momentos
importantes de la serie, centrados principalmente en la
parte Z, incluyendo no sólo personajes de la serie oficial,
sino también de los OVAs (películas paralelas; algo que ya
vimos en Butouden 2 de Super Nintendo) y parte de la saga
GT, así como de la original. En total, tendremos 18 puertas
que nos mostrarán desde la llegada de Raditz y los otros
Saiyans a la Tierra y toda la saga de Freezer hasta la saga
completa de Buu, pasando, cómo no, por la de los Androides,
incluyendo al maléfico Célula.
Esta historia completa de Dragon Ball Z (eludiendo
pequeñas sagas, como la de Garlick, creadas en exclusiva
para relleno televisivo, y alguna película menor) se ve
salpicada por capítulos extra, como la lucha de Bardock, el
padre de Goku, contra Freezer; la aparición de Cooler, el
hermano mayor de Freezer; la lucha contra Broly y los
Piratas Espaciales –Bojack-; el combate de la película
Fusión contra Janemba, y dos sagas importantes de GT: la
de Baby y la del Super Androide 17, aunque se queda en el
tintero, por desgracia, la última de todas, la de los
dragones. Además de estos capítulos, nos quedarán todavía
unos cuantos que plantean historias alternativas, como por
ejemplo que Freezer domina el universo; que Célula resulta
victorioso; Bu destruye la Tierra; o una alianza de los
enemigos más poderosos, además de un interesante remix
de los combates más importantes del Torneo Mundial, con la
reaparición de múltiples personajes de la serie original,
como Goku de niño o Tao Pai Pai.
Algunas de estas puertas tendrán muy pocos combates, o
incluso uno solo, pero otras podrán superar la veintena, por
lo que el modo historia (Puertas de Batalla Z) es realmente
extenso e ineludible, ya que gracias a las victorias en los
combates (que podrán incluir requisitos especiales, como
concluirlo con un ataque determinado o sobrevivir durante
cierto tiempo) conseguiremos pendientes de fusión (o
pohtalas) que podremos usar tanto para desbloquear
personajes escondidos como para aumentar las habilidades de
nuestros personajes en los demás modos de juego. Por si esto
fuera poco, habrá que buscar las bolas de dragón escondidas
en los escenarios, ya que al juntar las siete invocaremos al
dragón Shenron, que nos concederá un deseo (como, por
ejemplo, darnos a un personaje secreto no accesible de otro
modo).
Si las cifras del modo historia son apabullantes, los
personajes disponibles no son moco de pavo. Estamos ante el
plantel de luchadores más extenso, con más de 50 personajes
diferentes que, añadiendo sus transformaciones, sumarán
aproximadamente 90. De este modo, Son Goku aparecerá tanto
como niño (Dragon Ball) como adulto (Dragon Ball Z),
incluyendo sus estados de Super Saiyan, del 1 al 4, además
de sus fusiones con Vegeta (que está presente incluso como
mono gigante, poseído por Babidí y en nivel 4), resultando
así en Vegetto y Gogeta, que aparece, a su vez, también como
Super Saiyan de nivel 4.
A diferencia de lo que ocurría en Budokai 3 no hay
transformaciones durante el combate, por lo que tendremos
que escoger el aspecto y nivel de nuestro luchador antes.
Esto, que por un lado puede restarle algo de
espectacularidad, nos permite jugar con nuestro personaje
favorito en su forma favorita sin limitaciones de tiempo ni
de ningún tipo. A nosotros nos parece una muy buena opción,
aunque esto irá por gustos.
En cualquier caso, según avancemos en el modo historia,
irán siendo seleccionables nuevos personajes, incluyendo los
más antiguos amigos de Goku, las fuerzas especiales de
Freezer, y muchos otros que nunca antes habían aparecido en
un juego de Dragon Ball. Poca duda cabe de que los números
están muy a favor de Tenkaichi, y que su gran plantel
de luchadores es un atractivo muy especial para los
seguidores.
La presentación del juego es igualmente soberbia, con
escenarios amplísimos que podremos destrozar con nuestros
golpes e incluso lanzando al enemigo, y unos diseños de
personajes que, si bien en algunos casos aparentan tener una
carga poligonal algo inferior a la del último Budokai,
cumple con creces gracias al buen hacer de los diseñadores.
Los diseños de los rostros están más conseguidos (incluyendo
diferentes expresiones según vaya el combate), y las paletas
de colores seleccionadas se adecuan mucho más a los de la
televisión. Los ataques especiales, eso sí, han perdido
mucha de la espectacularidad que tenían en Budokai 3,
ya que se les ha quitado buena parte de todo el aparato
cinemático que buscaba la estética televisiva optando, en
esta ocasión, por el mayor dinamismo. Lanzar kames o demás
rayos de energía enlaza mucho mejor con el resto de la
acción, apenas rompe el ritmo, y facilita el contraataque
por parte de nuestros enemigos, así como el nuestro. Pierde
en sorpresa, pero gana en eficacia haciendo mejorar la
jugabilidad, pero sobre todo no penséis que han desaparecido
los choques de ondas vitales ni demás elementos, ya que
estos siguen presentes. Con todo, el resultado gráfico es de
una gran calidad, con buenas animaciones, muchos movimientos
característicos, escenarios amplios y bien diseñados, y
detalles de calidad como la progresiva rotura de la ropa y
aparición de heridas al sufrir daño durante el combate. Como
único inconveniente, el juego no cuenta con opción de 60Hz.
Musicalmente el juego petardea un poco, aunque no
precisamente por la calidad de efectos, músicas y voces
(disponibles en inglés y japonés; con textos en castellano,
aunque con errores), sino porque las melodías extraídas
directamente de la serie de animación que aparecen en la
versión japonesa, que le sientan al juego como anillo al
dedo, han sido sustituidas por recomposiciones algo
mediocres de temas de los anteriores Budokai, que si bien
cuentan con fuerza y un tono rockero que tampoco es del todo
desdeñable, no tienen ni punto de comparación con las
originales de la serie.
Las novedades más importantes, eso sí, vienen de la mano
de la jugabilidad. Por primera vez tendremos total libertad
para movernos en completas 3D por los escenarios enormes del
juego. Esto significa que podemos huir de nuestro
contrincante volando para escondernos detrás de un edificio
o una pequeña montaña, o bien desplazarnos para atacarle por
la espalda, e incluso sumergirnos en el agua para darle
esquinazo. Este movimiento se ha implementado de forma muy
sencilla, partiendo de la nueva perspectiva de juego:
situada detrás de nosotros (aunque contaremos con dos
cámaras más, que varían un poco el ángulo de ésta).
La cámara funciona a las mil maravillas en la mayoría de
las ocasiones, pero es inevitable que haya momentos en los
que un elemento del escenario se interponga en nuestro campo
de visión y nos deje vendidos. Además, en ocasiones nuestro
propio personaje nos impide la visibilidad, pero siempre
podremos recurrir a los otros dos ángulos de cámara que nos
ofrece el juego, levemente ladeadas. En otras situaciones,
cuando perdemos de vista a nuestro enemigo, la cámara se
puede quedar fija mirando hacia nuestro rostro (y por tanto,
viendo lo que hay a nuestra espalda), de manera que, en
consecuencia, no consigamos ver lo que tenemos delante si
nos movemos libremente para escondernos o buscar a nuestro
adversario. La cámara funciona correctamente la mayor parte
de los combates, sí, pero no cabe duda de que es el elemento
a trabajar de cara a futuras entregas de este juego.
En el paso a Tenkaichi el botón de patada ha
pasado a mejor vida, de manera que ahora tenemos un único
botón para golpes físicos (el cuadrado), que varían en
función de la dirección que pulsemos en la cruceta digital o
el stick analógico izquierdo mientras lo pulsamos, de tal
modo que el botón X servirá para desplazarnos. Al pulsarlo
junto con una dirección, nos deslizaremos de manera bastante
rápida hacia ese lado. Si lo usamos mientras cargamos
energía o Ki (con el botón L2) saldremos disparados a gran
velocidad, lo que nos será útil para realizar ataques o
técnicas evasivas. Esta libertad de movimiento se traduce en
un detrimento de los ataques físicos, que han sido
simplificados a un sistema de combos sencillo, basado en
pulsar repetidamente el botón de puñetazo hasta cuatro
veces, o tres veces más uno de los tres botones, con lo que
finalizaremos el combo normalmente lanzando a nuestro
enemigo a cierta distancia, con lo que podremos
interceptarle al pulsar X en el momento adecuado para
enlazar con otro combo, tal y como sucedía en el manga.
Esta mayor simplicidad en los golpes físicos se ve
complementada con un sistema de bloqueo o defensa que exige
más precisión que nunca, también en las grandes ondas
vitales. Aunque con práctica, todo es asequible. Del mismo
modo, resulta mucho más fácil evitar las bolas de energía
comunes, que podremos desviar con el mismo botón de defensa,
por lo que el resultado queda en general bastante
compensado.
El juego cuenta con un pequeño radar que es muy
interesante: como cada luchador se puede mover libremente
por el escenario, puede esconderse. En ese momento, habrá
que iniciar su caza y captura, e la que el radar será muy
importante, ya que aunque no esté en nuestro campo de visión
podemos ver desde dónde carga Ki. Este sistema tiene
diferente eficacia en función de nuestro personaje, ya que
cada uno tiene diferentes habilidades en este sentido, y,
también, de si el enemigo es un androide, ya que estos no
desprenden Ki. Podremos usar tanto una búsqueda automática
con el botón L1 o bien una manual con el stick, y es una
aportación bastante interesante y útil para el sistema de
juego presentado.
Además, encontrar a algunos enemigos puede ser
complicado, ya que pueden saber realmente como esconderse,
y, además, cómo atacarnos por sorpresa, gracias a la buena
inteligencia artificial que presenta el juego (incluyendo
tres niveles de dificultad). Algunos combates pueden ser un
auténtico suplicio, y aunque la curva de dificultad está
bien llevada, lo cierto es que de repente da saltos que
pueden desmoralizar, si bien es cierto que estos se
corresponden con enemigos dignos de ello, como la lucha
contra Vegeta transformado en mono gigante en su primer
combate contra Goku, o Krilin, Gohan, Piccolo y Vegeta
enfrentándose a la última forma de Freezer en una lucha por
sobrevivir, son tan sólo algunos ejemplos tempranos de
momentos en los que la dificultad puede dispararse. Los
enemigos no sólo son fuertes, sino que además están
espabilados y nos pueden dar guerra.
Cada luchador cuenta con tres ataques mágicos, que pueden
ser de tipo onda vital o físicos que se realizan siempre del
mismo modo. Dos movimientos finales que se realizan pulsando
simultáneamente L2 y triángulo (el botón de los ataques de
energía) o L2, triángulo y arriba de manera simultánea. El
tercer ataque, o supermovimiento final, está disponible sólo
después de haber acumulado el máximo de Ki, y es igualmente
asequible: L2, triángulo y abajo simultáneamente. La
sencillez es extrema, como veis, y esto nos permite usarlos
con bastante agilidad durante unos combates que resultan tan
pronto rápidos como pasan a ser súbitamente tácticos. Como
hemos dicho, con esas combinaciones podemos hacer tanto
grandes ondas vitales como ataques físicos de gran potencia
en forma de combos, los llamados Ataques de velocidad o
Acometidas de potencia.
Estos ataques especiales físicos son bastante
espectaculares y nos muestran toda la secuencia de golpes
combinando varios ángulos y demás efectos, siendo las
protagonistas las líneas cinéticas. De hecho, cortan el
ritmo mucho más que las ondas vitales que, como ya os hemos
dicho, por suerte han dejado atrás todo el despliegue
cinemático innecesario para no tenernos tanto tiempo mirando
a la pantalla sin hacer nada más que rascarnos las narices.
Hay, además, un segundo grupo de ataques especiales, las
llamadas Técnicas favoritas, que se usan pulsando L2 más
círculo, o L2, arriba y círculo. Estas técnicas son
generalmente de carácter defensivo, aunque con notorias
excepciones, como la técnica de Kaito con Son Goku, el
cambio de sitio instantáneo, también con Son Goku, pero más
adelante en el juego. Para usarlas tendremos que rellenar el
marcador de bolitas (hasta 3) que aparece bajo la barra de
Ki, algo que iremos haciendo al atacar y ser atacados. Todos
los personajes se controlan del mismo modo, variando sus
ataques especiales y todo su plantel de animaciones, claro,
pero bastará saber usar uno para hacernos con todos ellos,
lo que es de agradecer dada la cantidad de luchadores y
variaciones de estos, aunque los resultados, claro está, sí
variarán.
Los modos de juego se complementan con el tradicional
Duelo (que permite, si se lo pedimos al dragón Shenron,
recuperar a personajes personalizados de Budokai 3),
el modo Práctica, que incluye un tutorial no interactivo y
por tanto soporífero pese a su utilidad, el previsible y
habitual Torneo Mundial (que reproduce la estructura de un
torneo de lucha) y el interesante Batalla Definitiva. En
este último modo de juego habrá que derrotar a una larga
serie de adversarios que serán más fuertes que nosotros,
para ir escalando puestos en la clasificación, obteniendo
premios exclusivos de este modo. Eso sí, habrá que ser
buenos, ya que si cuando ganamos subimos un escalón, si
perdemos seremos penalizados. Es un modo bastante
interesante y competitivo, que sin duda alguna gustará a
muchos jugadores que busquen algo más que un simple versus o
un Torneo Mundial que, por cierto, presenta diferentes
niveles de dificultad y algunos extras por conseguir.
En el modo Duelo podremos enfrentarnos tanto contra la
máquina como contra otros jugadores humanos, en un uno
contra uno basado en la pantalla partida de forma vertical.
Este modo puede resultar un tanto confuso al principio, pero
poco a poco se irá desvelando como una opción multijugador
muy acertada que nos dará muchas horas de diversión, siendo
su único inconveniente que si nuestro rival se esconde y no
sabemos donde está, bastará mirar hacia su mitad de la
pantalla para hacernos una idea por dónde para. En cualquier
caso, gracias al gran dinamismo de las luchas, se trata de
un modo de juego muy acertado y divertido, al que habrá que
dedicar unos minutos para adaptarnos dada la peculiaridad de
la pantalla partida.
Conclusiones
Budokai Tenkaichi es una apuesta fresca dentro del
mundo de Dragon Ball. Sí, es cierto que carece de la
profundidad de otros juegos de lucha más tradicionales, pero
hay cosas que son innegables: éste es el juego de la serie
más divertido en años y, al mismo tiempo, la mejor
adaptación del espíritu de sus combates al videojuego.
Debemos insistir en que ha perdido un poco de la
espectacularidad y autocomplacencia que destilaba Budokai
3 con sus larguísimas escenas intermedias previas a los
ataques más devastadores, pero para lo que nos interesa, que
es jugar, este sistema es mejor: menos fanfarria y más
chicha. El juego va directo a lo que queremos: atacar y
seguir luchando, pues al fin y al cabo si queremos ver
elaboradas escenas antes, durante y después de los ataques
lo mejor será ponernos una cinta de vídeo con capítulos de
la serie de animación. Éste es un juego que sabe conjugar
una muy buena presentación con el ritmo de juego, sin
romperlo en ningún momento, favoreciendo nuestra inmersión
en la lucha, dejando muy atrás a los trabajos de Dimps (los
creadores de los anteriores Budokai).
Sus únicos defectos reales nacen de la peculiar cámara
empleada, que puede hacernos varias jugarretas, aunque con
algo de práctica aprenderemos a forzar la vuelta a la
normalidad de manera veloz, si bien es algo que realmente no
nos tendría que obligar a hacer. Fuera de esto, el título
nos proporciona mucha diversión con un modo historia
maratoniano, y buenos (aunque poco originales) modos de
juego alternativos. Los tiempos de carga, por su parte, son
un poco largos en ocasiones.
El otro defecto reside en que el juego puede cargarse la
partida guardada, algo que han experimentado varios usuarios
europeos y quien firma estas líneas. Es un fallo grave que
habrá que seguir, para ver si de documenta qué lo produce.
Mi experiencia personal, y la comentada por otros usuarios
de nuestros foros, es que no sucedió nada especial (al menos
de manera consciente): guardaron la partida, y al volver a
jugar recibieron el mensaje de error, con resultado de tener
que volver a empezar desde cero.
Con su enorme plantel de luchadores (incompleto, sí, pero
el más amplio hasta el momento), sus fieles escenarios, y el
apartado gráfico (con especial mención para los diseños de
los personajes) completan una presentación de ensueño, salvo
por la música, que no es la original. Con errores por pulir
de cara a futuras entregas, estamos ante el que es el juego
de lucha de Dragon Ball más completo y fiel hasta el
momento, que conseguirá dar a los jugadores lo que han
demandado durante mucho tiempo: emular realmente los
combates de su serie favorita.